Qué hacer para combatir las quemaduras de sol

Vivimos en un mundo donde la estética es importante como nunca, más allá de que cualquier gusto está ligado a patrones culturales contemporáneos y no se puede buscar el quid de lo bello. Eso nos lleva a cuidar el cuerpo con ejercicios, alimentos, vestirlo bien, entre otros menestes, como puede ser tomar sol. Sin embargo, sin mucho cuidado y ciegos por un color perfecto, la última práctica puede tener grandes consecuencias para nuestra salud ¿Cómo acabar con el color rojizo? ¿De qué manera extirpar esa sensación mezcla de dolor y escozor? ¿Podemos recuperar esa piel o quedaremos despellejados como una serpiente? Aquí le encontramos solución a todo ¡No te pierdas la nota!

¿Cuál es el dolor más incómodo que pueda sufrir un humano? ¿Un incordio normal, claro está, pero sumamente molesto? Seguramente en esa retahíla que exhibirá sensaciones y situaciones encontraremos a la quemadura de sol. De niños por el juego y la despreocupación; de grandes, por la despreocupación y la belleza. Sea como sea, esta realidad se ha metido siempre, generando quemaduras, desasosiegos al poner la ropa, llagas, colores rojizos furiosos, caída de piel, incordios y mucho más ¿Realmente disfrutamos del ocio en esas condiciones? ¿Las vacaciones siguen siendo lo mismo? Lo dudamos.

Febo siempre está, así que lo mejor es tener una actitud de cuidado frente a aquel. Un consejo que no viene mal en plena época, para el hemisferio norte, de turismo, playas, sol, bebidas y todo lo atinente. No hay necesidad de perderse nada si se aprenden ciertos métodos o simples pasos; aquí te los daremos. Como solemos decir: no somos exclusivos ni excluyentes, así que cada quien puede desentrañar la receta de su abuela y quedar encantado, así también compartirla en la bandeja de comentarios. Dicho esto, manos a la obra.

Qué hacer para combatir las quemaduras de sol

Toma un baño de agua tibia: Es la solución más accesible, moderada y sencilla que se puede obtener. Si la quemadura ya hizo lo suyo y el color advierte, siempre es bueno meterse en seguida bajo agua tibia. No caliente, porque ardera el doble ni fría. El agua sirve como calmante y relaja. Luego, deja simplemente secar con el aire, porque la toalla daña aún más la piel. Asimismo, no abusemos del proceso; 15 o 20 minutos basta.

El Aloe Vera siempre es un buen amigo: La sábila puede fungir de remedio maravilloso para cualquier clase de herida, como también quemaduras. Ayuda muchísimo en la contracción de los vasos sanguíneos. Así que si puedes acceder a esta planta no dudes un instante en pasarla directo sobre la zona afectada. Se corta la superficie y se deja el gel directo para aplicarlo durante unos buenos minutos. Lo puedes llevar adelante cinco o seis veces al día, según tus necesidades.

Una compresa bien fría: Así como en el ser humano hay una tendencia a la loción para muchas cosas, también existe un análogo remedio con las compresas. Es que son universalmente desinflamatorias y, sobre todo, calmantes. Por eso lo que puedes hacer es enfríar con agua una toalla y pasarla directo en el sitio quemado. Recuerda que debe ser fresca, nunca usando hielo, por ejemplo, ya que irritaría y resecaría más la piel.

Bebe agua: Sí, puede resultar un tanto extraño este consejo a simple vista ¿Por qué algo interno si la quemadura es exterior? Bueno, hay que romper con la ignorancia aprendida. Tenemos que tener en cuenta que la quemadura es producto del sol, de muchas horas de exposición, ergo, si estás insolando también estás deshidratado. Por eso, bebe una buena cantidad de agua. Se recomienda durante las épocas más frías dos litros, pero en verano son indispensables por lo menos tres. Si estás bien hidratado incluso los procesos de recuperación se dan con más celeridad. Una buena señal para comprobar semejante realidad es la orina de la persona; debe ser transparente, clara.

Un baño de tina: Si tienes acceso a este objeto en el baño, poco normal en la aquitectura de departamento moderno, bienvenido. La tina relaja, desinflama; pero al igual que los casos anteriores no abuses del frío ni tampoco te quedes excesivo tiempo. Aunque no lo creas, mucha agua es sinónomo de resquebrajadura de piel, aumento de la picazión e incluso de la caída de las capas quemadas.

Fíjate con la avena: Al agua le podemos añadir un ingrediente efectivo como la avena tanto para relajar como para contraer vasos sanguíneos y luchar contra el incordio. Lo que debes hacer es agarrar dos tazas de avenas, triturarlas bien y luego mezclarlas con agua o leche si tienes las posibilidades. Esto no quiere decir que con esta sustancia extraña te duches o llenes una bañera (algo sin lugar a dudas caro). Lo mejor es armarte unas buenas compresas, luego de que esperes que la leche o agua se mezcle bien con la avena (unos 15 o 20 minutos bastan). Ahí sí pasas, retienes unos buenos minutos y quitas. Finalmente enjuagas con agua tibia la zona, dejando secar con el aire en lo posible.

Papa al agua: No queremos que seas una ensalada intempestiva, pero sí que te recuperes prontamente. La papa es conocida como un calmante en todos lados. Te recomendamos que agarres una grande o dos, las tritures bien y las emplaces en la zona afectada. Si llega a pasar que se crean muchos grumos en esa suerte de puré, siempre es recomendable añadir un poco de agua fría. Luego es esperar unos segundos como siempre y remover con más agua.

Un poco de talco: Nos encanta vernos con ese tono caribeño, aunque lo queremos obtener en exiguos días. Claramente la ecuación es perniciosa casi siempre. No hay nada más doloroso que quemarse en la zona donde hay un sujetador, el final de un cuello de camisa o lo que sea. Ni hablar si posamos un pequeño rato en el sol con las quemaduras; nos hemos vuelto vampiros. Por eso, el talco es bueno sobre todo para esos sitios pequeños, molestos, que torturan a la persona. Este elemento suaviza y relaja la piel. De paso ayudamos, asimismo, para que no se caigan nuestra epidermis sufrida.

Si no queda otra, anestésicos: Como se vislumbra claramente quisimos dar sugerencias naturales, sencillas, accesibles. Pero si eso no basta, no dudes en buscar antídotos anestésicos, para relajar y desinflamar la zona. Pueden venir en airosol, líquidos o en formato de cremas. Ten cuidado, siempre, que no te generen alergias, pregunta en cada ocasión a tu médico y úsarlos si realmente sientes que puede acelerar procesos o si todos los consejos anteriores sirvieron para acumular información poco valiosa.

Cuídate del sol: Este último consejo es para prevenir quemaduras…ante que se produzcan. El cuerpo por lo general, si soslayamos los afanes de Adonis, suele avisar que se lo daña. En nuestro tópico siempre se genera a priori un color, un rictus en la piel sumamente raro. Eso debe ser suficiente advertencia para salir del sol, por lo menos reparándonos adentro de un edificio o bajo una sombrilla. Hay que tener en cuenta que el sol, en demasía, llega a ser peligroso, por eso siempre es bueno organizar, administrar las horas para disfrutar de sus bondades.

Esperamos, querido lector, que estas sugerencias te sirvan en tu lucha contra las quemaduras.

 

 

Otros Buscaron:

  • remedy 24 flor como se toma
  • que hace el agua caliente en los moretones
  • aborto con agua de coco como tomarlo
  • como arreglar un pation con cosas q ya no usamos
  • como estimular el utero para abortar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*